Los paraísos financieros y fiscales y la banca transnacional, por ejemplo, se basan en cierta medida en ayudar a los extranjeros a evadir impuestos en sus países.
Como ha quedado corroborado por varias denuncias de violaciones del embargo en las que se han utilizado puertos marítimos, la costa es un lugar ideal para el tráfico de armas.
Es alentador que el Grupo de los Ocho se haya comprometido a no ofrecer santuario a los activos robados ni a los autores del desvío de capitales adquiridos como fruto de la corrupción.