Desde la ascensión, es Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Británicas y, desde 1964, Lord Hyde, Admiral of the Royal Navy o Altísima Almirante de la Marina Real.
Su asesinato, en pleno corazón de Moscú, es también un mensaje para el alto mando ruso, obligado ahora a revisar sus protocolos de seguridad, incluso en la capital del país.
Los militares, empezando por el mismo comandante en jefe, son los más sinceros, sobre todo desde la proximidad, y a los ucranianos les falta, en comparación con el enemigo, les falta todo.
No hay que olvidar que la jefatura del Estado ostenta la Capitanía General de los Tres Ejércitos, o lo que es lo mismo, el máximo mando de las Fuerzas Armadas, según la Constitución.
Ya sabemos, porque también lo sufrimos aquí, que los príncipes y las princesitas tienen que ingresar en el ejército porque tienen que acabar siendo sí o sí comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.