Después de sacar el pato del horno, en pocos minutos, se corta la carne en más de cien lonchas, cada una de ellas deben llevar un poco de piel, ser finas, pero no trituradas y de tamaño semejante.
La construcción integral de un país socialista moderno exige un pleno despliegue de la grandiosa fuerza creativa de los centenares de millones de integrantes del pueblo.