El pasado mes de octubre afirmé en Asturias que necesitábamos referencias morales a las que admirar, principios éticos que reconocer, valores cívicos que preservar.
En la tradición china, el mundo de los espíritus se entrelaza con el de los vivos, con ancestros venerados y recordados a través de rituales y ofrendas.
Quizá por eso es tan venerada por los mexicanos, porque, a pesar de representar un símbolo católico, la Virgen de Guadalupe está llena de imágenes y símbolos indígenas.
Es en 1305 cuando el pintor Florentino Giotto, en su adoración a los reyes magos, incorpora por primera vez al imaginario la famosa estrella fugaz, con su cabeza y su cola.