De una típica economía colonial basada en la producción de caña de azúcar, bananas y café, Jamaica ha evolucionado hacia una economía relativamente grande y diversificada en beneficio de su población.
Por ejemplo, para que una empresa pueda generar créditos y cobrarlos, normalmente deberá invertir fondos en la adquisición de materia prima con miras a transformarla en bienes acabados y venderlos en el mercado.
Madeleine Bedell, especialista en Alcott, ha descrito Mujercitas como el mito femenino americano, una historia paradigmática de la maduración femenina.
Esta operación fue uno de los grandes ejemplos de cómo los bancos internacionales pasaban de financiar estados a gestionar recursos estratégicos directamente.