Yo mismo me veo a veces resoplando y siendo impaciente cuando mi conexión a Internet funciona más lento de lo habitual, o cuando el siguiente tren tarda 4 minutos en llegar en lugar de 1 minuto.
Ana contribuyó a alegrar el viaje volviéndose a charlar con las niñas y pasándole ocasionalmente un soplo de vida a Billy, quien gruñía, resoplaba y nunca alcanzaba a dar con una respuesta antes de que fuera demasiado tarde.