Como reportero del periódico 'Paris-Soir', viajó a Vietnam y a Moscú, y también a España, en 1936, para cubrir la Guerra Civil, donde presenció horrores que incidieron en sus reflexiones acerca de la condición humana.
El propio Hemingway mencionó que su estilo sobrio de escritura derivó de su profesión inicial el periodismo, pues llegó a ser chofer voluntario y reportero de guerra.
La aventura del reportero disfrazado de médico me proporcionó una idea muy clara del interés que los periódicos tenían en la historia de mis diez días en el mar.