Este pagaré era una promesa de que a todos los hombres —sí, a los hombres negros, a los hombres blancos— se les garantizarían los derechos inalienables a la vida, a la libertad .
Tu firma es única y de cierta manera es tu cara pública, que representa documentos importantes, en los mensajes que envías a tus amigos y es la marca de tu palabra o tu promesa.
El recuerdo de su tierna novia, pura y riente en la cama de que se había destendido una punta para él, encendía la promesa de una voluptuosidad íntegra, a la que no había robado ni el más pequeño diamante.
Había sido la felicidad posible, hasta el fin de semana en que ella alquiló un automóvil y se fue a visitar a sus parientes de Zaragoza con la promesa de volver a las siete de la noche del lunes.
Grandes eran los discursos que don Quijote hacía sobre la respuesta de la encantada cabeza, sin que ninguno dellos diese en el embuste, y todos paraban con la promesa, que él tuvo por cierta, del desencanto de Dulcinea.
Resulta que con 21 años me hice una promesa de que si no sucedía una cosa concreta en mi vida antes de los 28, entonces a los 28 tendría que viajar a Bali.
De modo que cuando advirtió la complicidad del padre con la hija, la única promesa que le arrancó a Aureliano Segundo fue que nunca llevaría a Meme a casa de Petra Cotes.
En Moscú se confirmó la noticia, y al llegar a Petersburgo Ivan Ilich buscó a Zahar Ivanovich y recibió la firme promesa de un nombramiento en su antiguo departamento de justicia.