Odio esta parte, porque... me da mucho miedo el primer minuto cuando el avión despega y se mueve mucho, me da... tengo que reconocer que me da bastante miedo, cuando el avión despega.
Me deslicé por entre la multitud vociferante, abriéndome paso hasta la esquina de la calle, y diez minutos más tarde tuve la alegría de sentir que mi amigo pasaba su brazo por el mío, alejándonos del escenario de aquel griterío.
Después de sacar el pato del horno, en pocos minutos, se corta la carne en más de cien lonchas, cada una de ellas deben llevar un poco de piel, ser finas, pero no trituradas y de tamaño semejante.
Y os agradecemos que en esta noche de encuentro de familias y de seres queridos, me permitáis acompañaros unos minutos para compartir con vosotros algunas reflexiones cuando estamos ya a punto de terminar el año.