Sí, casi siempre, casi siempre hacemos lo que se llaman las descargas. Que vienen amigos músicos, tocan en directo y entonces, bueno, se arma la fiesta.
Algunos de los pescadores más jóvenes, los que usaban boyas y flotadores para sus sedales y tenían botes de motor comprados cuando los hígados de tiburón se cotizaban altos, empleaban el articulo masculino, le llamaban el mar.
¿Dígame? ¿La señora García, por favor? No, no está en este momento. ¿De parte de quién? Soy Pilar Núñez. ¿Quiere dejarle algún recado? No, luego la llamo.