En los años de juventud y en las innumerables películas que filmó, Sandros se mostraba siempre jovial, interesante y canchero, como decimos en Argentina.
Era jovial y aplicado y se alegraba mucho cuando podía entenderme o lograba que yo le entendiese, por lo que me resultaba muy placentero hablar con él.
Menos jovial se muestra Laporta al hablar de fichajes, responsabilizando a Bartomeu, por su legado, y a Tebas, por las normas del Fair play financiero impuestas por la Liga.