La policía de la Fuerza también comenzó a guarnecer el puesto militar de Leonarisso, que presta asistencia a los grecochipriotas que viven en la región de Karpas.
De Nerón se decía que guarnecía de uniones las camas que se llevaba de viaje, y a partir de Caracalla, los emperadores empezaron a llevar diademas de perlas, seguramente combinadas con diversos tipos de piedras preciosas.