Pero se habla mucho de las duplicidades, de eliminar duplicidades, al tener una administración central, una autonómica, una regional, las famosas diputaciones.
Francia se ampara en el llamado Tratado de Dublín, que nació para determinar qué país se encarga de tramitar las peticiones de asilo, para evitar duplicidades.
A partir de ahí, España no tiene duplicidades porque el título 8 de la Constitución, que es el que habla de las comunidades autónomas, de las entidades territoriales, no está bien cerrado.