Después de la edición de dichos folletos con tiras cómicas, el material fue enviado a varias organizaciones no gubernamentales nacionales a fin de que pudieran enviarlo a sus delegaciones en todo el país.
Y habitualmente, de manera un poco cómica (humorística, de broma), se añade una segunda parte, que es la que a mí me gusta, que es " y que yo lo vea" .
Tal como dice el profesor José Ignacio Hualde en el libro Los sonidos del español, en América esta pronunciación forma parte de los estereotipos cómicos sobre las personas del norte de España.