Por otro lado, me preocupaba tanto la imagen que quería dar desde el primer día, que me concentré en cosas sin importancia, en vez de en las cosas realmente importantes.
Yo sabía de alguna forma que estaba dormida, así que me concentré para poder regresar a mi casa, para entrar hasta mi habitación y acostarme pensando que así estaría a salvo.
En el sueño cerré los ojos y me concentré, me concentré para despertar, para moverme, y por fin lo logré, por fin, estaba despierto a salvo en mi habitación.