Iba a hacerle un cenicero de barro, pero como ahora está contra los malos humos, le ha mandado, fíjate si ampliamos, una pegatina para entrar a Madrid Central.
En fin, no he dicho las palabrotas, más de sí, con un ritmo más tranquilo, repitiendo algunas, algunas palabras, algunas expresiones, explicando, explicando un poquito el cenicero, ¿vale?