Lanzan piedras envueltas en algodones con fuego y las van tirando y lógicamente la tesumbre, que es un pasto, castañuela, termina prendiendo y arde completamente.
La velada transcurre de la forma habitual hasta que se oye una algarabía que sube del portal y unas voces cantando destempladamente con acompañamiento de panderos y castañuelas.
Carmen coge el único plato de la vieja y lo rompe en pedazos y se pone a bailar haciendo sonar los trozos de loza, también como si hubiera tenido castañuelas de ébano o de marfil.
También dijo que cuando una mujer masticaba este chicle, que hoy se conoce como chicle, hacía un chasquido con los dientes similar al de las castañuelas, como remedio para los dolores de muelas y las infecciones.