Los soldados del Gobierno iban en seis furgonetas Toyota que llevaban ametralladoras camufladas con color verde, mientras que los Janjaweed iban a caballo y en camellos.
Esto hizo resaltar el problema de que este tipo de fuerzas podrían ampararse en causas políticas o ideológicas para camuflar bajo la apariencia de una empresa noble la adquisición ilegal de una fuente de riqueza.
Según Kuwait, el Iraq creó vastos campos minados, sembró más de 1 millón de minas en todo el país y abandonó muchos restos de guerra que en muchos casos fueron camuflados y armados.