Poulain-Couc-Mac fue un gran boulevard al estilo de los Campos Elíseos de París, con una anchura de diecinueve metros, que incluía un conjunto de glorietas donde se colocaron diversos monumentos cívicos.
El chofer tocó la bocina en el boulevard de Inkerman para que le abrieran la verja, que chirrió sobre sus bisagras con una nota larga, grave y armónica.
Desde el boulevard llegamos a la Plaza Baldomero Iglesias, y a la plaza en realidad la conocemos como la Plaza Roja, porque el suelo, el suelo de cerámica es de color rojo, así que da ahí el nombre.
Ocupaba en el boulevard Holtzmann la segunda planta de una gran casa nueva, cuyo propietario arrendaba las habitaciones a señoras solas para que fueran estrenando los pisos.