Esa vez, se encontró que faltaban pastillas y que, además, algunas tenían manchas anaranjadas y negras, y otras estaban mojadas, trituradas, o dejaban rastros de la píldora en el blister.
La denuncia vino de un Centro de Salud Familiar del centro del país, donde se encontró que faltaban pastillas en algunos blisters y que, en otros, los placebos y los que tienen el principio activo estaban intercambiados.