Al contrario de otros principales que usaban pelucas anacrónicas y botones de esmeralda, el marqués vestía en cuerpo con ropas de algodón, y birrete blando.
En la plaza de San Pedro han recibido el birrete cardenalicio, el anillo y el título que les acredita como la segunda autoridad dentro de la Iglesia Católica, después del papa.
El profesor llevaba una vestimenta ceremoniosa, con un birrete, una túnica que le llegaba a los talones con largas mangas y una esclavina, una especie de capa corta que se ponía sobre los hombros.