Tecciztecatl, en tanto, hizo alarde de sus riquezas, y ofreció bellas espinas y ramas de jade con plumas tornasoladas de quetzal en lugar de un sacrificio de sangre.
Este grupo elaboró este informe, que acaba de ver la luz, y que un alarde de originalidad se llama Informe de Estudio Independiente sobre Fenómenos Anómalos No Identificados.
Pero incluso las personas que hablaban bien de ellas, como alarde de talento y como espectáculo, deploraban el empleo de los caballos y trataban de excusarlo como podían.
Junto a ellos, muchos otros meten el hombro y viven su día grande de la Semana de Pasión con la satisfacción del trabajo bien hecho, sin alardes, desde el anonimato.
Andrés Hurtado, el protagonista, siente que su alma está desamparada, vacía, así que intenta combatir la bulia con la adquisición de conocimiento en un alarde de encontrar un sentido a su vida.