En general, los países en desarrollo se dan cuenta de que los mecanismos tradicionales de apoyo del Estado (subvenciones y cuotas) no han bastado para hacer frente a la potencia del fenómeno de las grandes producciones.
Estos puentes de vértigo causan furor en China, donde cada provincia compite para atraer a cientos de millones de turistas internos que se mueven cada año por el territorio nacional.