Las partes signatarias del presente acuerdo han convenido en proceder inmediatamente al desarme y el desmantelamiento de las milicias en todo el territorio nacional.
A raíz de la disolución de la Comisión Internacional Penal y Penitenciaria, sus funciones y archivos se incorporaron al funcionamiento de la nueva organización.
Mientras tanto, la persistencia de las milicias plantea una grave amenaza a la seguridad y debería procederse sin demora a su desarme y desmantelamiento.
El Comité recomienda que el Estado Parte elimine de su legislación todo requisito de inscripción y motivo de disolución de sindicatos que no sea razonable.
Se ha avanzado en la elaboración del proyecto que sucederá al programa de desarme, desmovilización y reinserción, a saber, la disolución de los grupos armados ilegales.