Israelitas, cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad, pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él, ya que destinan todos los demás, en número infinito, a premiarlo o a castigarlo.
Ni siquiera frente a los suyos, los artistas, que en Estados Unidos lo recibieron de manera desigual: mientras que con algunos, como el poeta Walt Whitman, congenió a las mil maravillas, otros fueron más críticos con él.
Pues la verdad es que es maravilloso ver a Catherine Deneuve hablando de Marcello Mastroianni con toda esa leyenda buena y mala que hay sobre el actor.
En los primeros pases del filme para la prensa, hubo una recepción mixta. Fuertes risas en algunas escenas y aplausos al final, pero con opiniones divergentes.