No entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes, y no hacían otra cosa que comer y callar, y mirar a sus huéspedes, que, con mucho donaire y gana, embaulaban tasajo como el puño.
Con carne de cerdo, cordero y especias bañados en salsa de carne negra son rápidamente comidos, dejando a la gente babiando y teniendo un festín de fantasía.
Quiere carne, marisco, tenemos cocina marroquí, tenemos el tallín de cordero, tenemos los pinchitos de cordero, tenemos las ventrescas, tenemos de todo.
Acabado el servicio de carne, tendieron sobre las zaleas gran cantidad de bellotas avellanadas, y juntamente pusieron un medio queso, más duro que si fuera hecho de argamasa.
En cambio, los dumplings se llenarían con ingredientes como cordero, rociados con ajo y yogur y mantequilla derretida luego cubiertos con hierbas y especias.
La carne de ambos me dio para alimentarme un buen tiempo, pues comía con moderación y economizaba mis provisiones (especialmente el pan), todo lo que podía.