Teniendo en cuenta que la bomba de hidrógeno es el arma lista para el combate más poderosa de cuantas dispone la humanidad, centrarme en ella no es más que natural, ¿no?
El mismo Ignacio podría encargarse de mi preparación; tenía todos los temarios y le sobraba experiencia en el arte de presentarse y suspender montones de veces sin sucumbir jamás a la desesperanza.
Implementaremos la directriz estratégica militar de la nueva era y elevaremos el nivel del adiestramiento militar a modo de combate real, a fin de salvaguardar firmemente la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo del país.