Luego, cuando vio había visto saltar el pez del agua y permanecer inm óvil contra el cielo antes de caer, tuvo la seguridad de que era algo grandemente extraño y no podía creerlo.
La mujer que estaba con él contó después que Aureliano Arcaya saltó de la cama y abrió la puerta, y fue esperado con una descarga de máuser que le desbarató el cráneo.