Las estufas brindan unos pocos minutos de alivio, pero suficientes para mantener alejado el riesgo de congelamiento o hipotermia mientras llega el tren.
Eso sí, tened muchísimo cuidado y utilizad siempre guantes, puesto que está a una temperatura de unos menos 78 grados centígrados y eso puede llegar a quemaros.