Pero constatamos que mucha gente tenía buenas relaciones que se diluían, que desaparecían, no porque hubiese problemas en la relación, sino porque las desatendían.
Daniel se había sumergido tanto en su relación de pareja que había perdido gradualmente el contacto con todos sus amigos y con todas sus relaciones cercanas.
La relación entre ellos es distante siempre, su hija es una mujer machacada por una madre tóxica y bebe más de la cuenta, y ahí encuentra su equilibrio.