El proceso de consultas que precedió a la aprobación de la ley sobre el establecimiento de la comisión de la verdad y la reconciliación fue, en el mejor de los casos, limitado.
Igualmente, mientras que el Congreso norteamericano no habilite una consulta vinculante, este tipo de referéndums a lo sumo permitirán conocer la opinión de los residentes, pero no tendrán efectos concretos e inmediatos.